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Yihadismo: un fenómeno alemán

Marx, Bettina (LGC / DZC) 4 de octubre de 2014

Yihadistas alemanes combaten en las filas del Estado Islámico. Las fuerzas de seguridad temen que puedan convertirse en una amenaza para Alemania. El investigador Guido Steinberg lo explica a DW.

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Neues Video deutscher Islamisten aufgetaucht
Vídeo propagandístico de yihadistas alemanes.Imagen: picture-alliance/dpa
25.04.2013 DW Quadriga Studiogast Guido Steinberg
Guido Steinberg, especialista alemán en el yihadismo.Imagen: DW
Syrien IS Kämpfer in Raqqa
Milicianos sirios del EI en Raqqa.Imagen: picture-alliance/AP Photo
Saud al-Faisal IS Bekämpfung 11.09.2014
El ministro de Exteriores saudí, Saud al Faisal. Riad apoya la guerra de Estados Unidos contra el EI.Imagen: AFP/Getty Images/Brendan Smialowski

Deutsche Welle: Sr. Steinberg, usted estudia el yihadismo en Irak y Siria y acaba de publicar un libro sobre el tema. ¿Cree que el yihadismo tiene raíces en la comunidad musulmana de Alemania?

Guido Steinberg: El yihadismo en los últimos años se ha convertido en un fenómeno alemán. Los asesinos del 11 de septiembre eran estudiantes árabes llegados entre 1992 y 1996 a Alemania para estudiar, aunque fueron moldeados en sus países de origen. Desde 2006 existe en Alemania una creciente escena yihadista, cuyos miembros son, sociológicamente, alemanes. Es decir, que han crecido aquí y, en muchos casos, también nacido aquí. Sin embargo, son étnicamente una mezcla: turcos, kurdos, árabes del norte de África… y también alemanes convertidos.

¿Qué impulsa a estas personas? ¿Por qué se decidieron precisamente por esa forma extremista del Islam?

Los yihadistas alemanes vienen participando desde 2006 en guerras como las de Pakistán, Afganistán, Somalia y, algunos pocos, en la de Chechenia. Hoy van principalmente a Siria e Irak. El motivo esgrimido es el de ayudar a los musulmanes sunitas asediados. También, en los últimos tiempos, hay otro: estos jóvenes salafistas quieren vivir en una sociedad islámica y, en su opinión, esto no es posible en Alemania ni en el mundo árabe. A esto se suman otros motivos personales, como las ganas de aventura, el aburrimiento o, incluso, vivir sus fantasías de violencia.

¿Son realmente una amenaza para Alemania?

Sí, creo que son un peligro. Sin embargo, tampoco se debe exagerar su importancia. Hace ocho años que vivimos el fenómeno de los yihadistas alemanes, entrenados junto a Al Qaeda u otras organizaciones. Algunos han planeado ataques, de momento frustrados. Eso que se dice de que es solo cuestión de tiempo que pase algo grave no está, creo, justificado. Aunque sí creo que se han planeado ataques aquí en Alemania.

¿Las fuerzas de seguridad alemanas están preparadas para contrarrestar esta amenaza?

Se pone de manifiesto una y otra vez en los últimos años que las fuerzas de seguridad alemanas dependen del apoyo estadounidense. Existe al menos un caso, probablemente dos, en los que los planes solo pudieron ser derrotados porque la NSA ayudó. Esto indica cierta debilidad alemana en este ámbito. Se ha descuidado el seguimiento de los procesos de radicalización. Y se ha detenido tarde a sospechosos de terrorismo.

¿Qué papel tiene Turquía en la lucha contra el Estado Islámico (EI)?

Turquía juega un papel muy problemático que no concuerda con su condición de aliado de la OTAN. Esto tiene que ver con las prioridades de Turquía respecto a Siria. Turquía quiere dos cosas: derrocar a Al Assad y contener la rama siria del PKK, el partido independentista kurdo. Hay tres territorios en el norte de Siria que están dominados por los kurdos. El Partido de la Unión Democrática (PYD) controla allí actualmente la situación. El PYD es el PKK sirio, totalmente integrado en la cadena de mando y también en la red de financiación del PKK. Turquía ciertamente ha mostrado interés en atajar al EI. Pero eso aleja los otros dos objetivos. Por eso se puede percibir tolerancia frente a la afluencia de combatientes extranjeros y que se pase material de contrabando a través de la frontera turca con Siria.



También se acusa a Arabia Saudita y Qatar de financiar el terrorismo desde que se inició la guerra civil en Siria.


El mayor problema es en realidad Turquía. Desde 2011 ha apoyado, junto con Qatar, a grupos islamistas salafistas y, también, yihadistas. Como el Frente Al Nusra, antigua rama siria del EI. Es necesario expresar esta acusación a turcos y qataríes. Sin embargo, desde hace año y medio parecen cada vez más apoyar a otra facción, los "hombres libres de Siria". Para ellos no son yihadistas de alcance internacional, sino salafistas con una influencia más regional, más nacional. En cierto modo son los talibanes sirios, pero no aparecen en las listas europeas de grupos terroristas. En mi opinión, sí deberían estar. Y turcos y qataríes deberían hacer movimientos para poner fin a esta política pronto.

Arabia Saudita es un tanto diferente. Desde 2011 ha estado apoyando, sobre todo, al Ejército Libre de Siria (FSA). En última instancia, esto es perfectamente compatible con las políticas europea y norteamericana. No hay ninguna evidencia de que Arabia Saudita sostenga con ayuda estatal al Frente Al Nusra o al EI. Por contra, ha sido uno de los oponentes más decididos, colabora con los europeos y comparte las quejas de muchos de ellos sobre la posición de Turquía. El mayor problema es Kuwait, eje de la financiación de los insurgentes sirios en la región del Golfo.

¿Va a haber que negociar con el presidente sirio Bashar al Assad? ¿Hay que unir fuerzas con él para luchar contra los extremistas del EI?

Creo que en las declaraciones públicas tanto de los estadounidenses como de los europeos de los últimos meses se ve que asumen que Al Assad va a prevalecer, al menos en parte del país. Yo personalmente soy de la opinión de que no se debe ir tan lejos como para aceptarlo y, menos, cooperar con él. Esto es un error. Occidente, los europeos, durante años han cooperado con dictaduras realmente inaceptables.

Si la política occidental no quiere perder toda su credibilidad en la región, yo aconsejaría no seguir apoyando dictaduras. Por otro lado, ver la mayor parte del país en manos del EI es un riesgo aún mayor que el que representa Assad. Pero creo que no hay que olvidar que Assad es responsable de casi todos los 200.000 muertos en Siria en los últimos tres años y el EI, solo de una fracción. Ambos, el régimen de Assad y el EI son nuestros enemigos y deben ser combatidos.

Guido Steinberg es un estudioso del mundo islámico y trabajó en la Stiftung Wissenschaft und Politik (SWP) en Berlín sobre política de Oriente Medio, con un enfoque en la península árabe, el islam político y el terrorismo islamista. Steinberg fue hasta octubre de 2005 asesor de terrorismo en la Cancillería Federal y aparece regularmente como experto en procesos contra el terrorismo.

Demonstration von Salafisten in Berlin 30.03.2014 neu
Manifestación salafista en Berlín, tras la que el Gobierno prohibió este tipo de actos.Imagen: picture alliance/Wolfram Steinberg