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Fukushima: catástrofe mar adentro

27 de marzo de 2011

Cerca de Fukushima, los niveles de radioactividad en el mar están 1.850 veces por encima de los valores normales. Deutsche Welle conversó sobre la contaminación nuclear de las aguas con el oceanógrafo alemán Mojib Latif.

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Latif: “La radioactividad liberada por el accidente de Chernobil todavía es medible en el mar de Barents”.Imagen: Picture-Alliance/Sven Simon

Este domingo (27.3.2011), la radiación alcanzó niveles tan altos en la central nuclear japonesa Daiichi –diez millones de veces por encima de lo normal–, que las labores para evitar una fusión del núcleo debieron ser interrumpidas de inmediato. Tepco, la empresa operadora de la planta atómica de Fukushima, tenía previsto extraer agua contaminada con yodo radioactivo de los cuatro edificios más dañados por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo; el agua alcanza un metro de altitud en todos ellos y dificulta las tareas de estabilización del complejo nuclear porque expone a los trabajadores a radiaciones letales.

Pero a la catástrofe en tierra firme le sigue otra mar adentro. Y es que, aunque todavía se desconoce el origen y la trayectoria exacta de la filtración, Tepco admitió que agua contaminada con yodo radioactivo puede haber corrido desde la central atómica hasta las costas cercanas. Mediciones realizadas este 27 de marzo revelan que los niveles de radiación en el mar superan 1.850 veces los valores tenidos por normales. Sin embargo, Hidehiko Nishiyama, un funcionario de alto rango de la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial de Japón, aseguró que las corrientes del océano diluirían las partículas de radiación, haciéndolas inocuas para los peces y las algas.

¿Inocuas? Los niveles de radiación del agua del reactor 2 ascendieron a 1.000 milisieverts por hora y el estándar de seguridad nacional es de 250 milisieverts… por año. La Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos sostiene que una sola dosis de 1.000 milisieverts basta para ocasionar una hemorragia y tres trabajadores del reactor 3 debieron ser hospitalizados el pasado 24 de marzo tras entrar en contacto con agua contaminada; sus niveles de radiación estaban 10.000 veces por encima de lo normal y Tepco confesó no haber advertido a los trabajadores sobre los riesgos que estarían enfrentando.

Flash Galerie Fukushima
Latif: “Ya es mucho el material radioactivo que ha contaminado las aguas cercanas a Fukushima”.Imagen: picture alliance / dpa

Este sábado (26.3.2011), un vocero de Tepco reportó que sus expertos aún no han decidido dónde almacenar el agua radioactiva que procuran sacar de los reactores nucleares; pero es poco probable que ese gesto de franqueza consiga mejorar la imagen del Gobierno nipón y la de la empresa operadora ante los japoneses: la mayoría de ellos los acusa de no informar debidamente sobre los alcances del incidente nuclear de Fukushima. Deutsche Welle conversó con el oceanógrafo y meteorólogo alemán Mojib Latif, del Instituto Leibniz de Oceanografía, adscrito a la Universidad de Kiel, sobre las secuelas de la contaminación radioactiva de los mares.

Deutsche Welle : Agua contaminada con yodo radioactivo ha corrido desde la planta nuclear de Daiichi hasta las costas de Fukushima. ¿Qué implica esta situación para la vida de las especies marinas y, en general, para el medio ambiente?

Mojib Latif : El mar se ve afectado directamente y en distintas maneras por el incidente nuclear en la central de Fukushima: por un lado, la radioactividad atenta contra la vida de los organismos más pequeños y penetra la cadena alimenticia desde el momento en que un pez consume materia contaminada. Por otro, las corrientes marinas arrastran el material radioactivo hasta contaminar áreas más extensas y éste terminará convirtiéndose en una fuente permanente de radioactividad tras asentarse en el relieve oceánico.

Algunos expertos han declarado que la concentración de las sustancias radioactivas en cuestión se disolverán rápidamente en el mar y que, por ahora, ni los seres humanos ni el medio ambiente están expuestos a un “peligro mayor”. ¿Hasta qué punto es creíble esta afirmación?

A la distancia es difícil constatar la veracidad de esta declaración. Pero es un hecho que, mientras más se prolongue la exposición del mar a las sustancias radioactivas de la planta nuclear de Fukushima, mayores serán los daños registrados. Yo estoy seguro de que ya hay daños medibles en el mar alrededor de Japón; sucesos pasados nos permiten dar por sentado que ya es mucho el material radioactivo que ha contaminado las aguas cercanas a Fukushima y que éste dejará sentir sus efectos durante muchos años.

Pottwal
Latif: “El material radioactivo será arrastrado hasta cubrir grandes superficies del Pacífico”.Imagen: AP

¿Cuánto tiempo tardan las sustancias radioactivas en infiltrarse en la cadena alimenticia?

Eso ocurre con relativa rapidez, es una cuestión de semanas o meses. Los peces se ven afectados por la radioactividad o bien cuando consumen organismos más pequeños que están contaminados o por exposición directa al material proveniente de los reactores atómicos. De ahí que a partir de ahora sea necesario supervisar cuidadosamente el estado de los alimentos importados de Japón.

Algunos países supervisan desde hace días los productos alimenticios importados desde Japón. ¿Cree usted que la pesca se vuelva impracticable en todo Japón o solamente en las aguas cercanas a los reactores de Fukushima?

En este momento el peligro de contaminación pende sobre las aguas cercanas a la central nuclear de Fukushima. Sin embargo, insisto, debemos esperar para ver cuánto tiempo estará expuesto el mar a las sustancias radioactivas. Si ese proceso de contaminación se extiende durante varios meses, la totalidad de la industria pesquera que opera en aguas niponas estará en peligro y el material radioactivo será arrastrado por las corrientes marinas hasta cubrir grandes superficies del océano Pacífico, incluyendo las aguas frente a las costas de Alaska, en donde se pescan muchos productos consumidos en Europa.

Considerando únicamente los efectos de los incidentes nucleares sobre las aguas, ¿diría usted que la catástrofe de Fukushima es más grave que la de Chernobil?

Sí. Por lo menos en lo que a la contaminación de las aguas se refiere. La radioactividad liberada durante el accidente de Chernobil todavía es medible en el mar de Barents [al norte de Noruega y Rusia], con todo y que la radioactividad ‘sólo’ llegó a sus aguas a través del aire y los ríos. Las circunstancias actuales en Japón son muy diferentes porque el material radioactivo fluye directamente al mar y la contaminación de las aguas a causa del accidente en la planta atómica de Fukushima es mucho mayor que la causada por la central de Chernobil.

Autor: Evan Romero-Castillo / dpa / Reuters
Editora: Claudia Herrera Pahl