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Música

Música de piano en el Ruhr: un festival marcado por el rojo

Grandes intérpretes y jóvenes talentos: sobre el escenario del Festival de Piano de la Región del Ruhr se escucha de todo, siempre que sea de calidad y clásico. El evento empezó el 6 de mayo y dura hasta el 22 de julio.

Wahrzeichen des Klavier-Festivals Ruhr: Der rote Flügel am Berger-Denkmal in Witten (Copyright: KFR)
Zugesendet vom Pressedienst des Festivals am 24.5.2011

Un piano rojo en el Ruhr: símbolo de buena música.

Rojo en su camioneta blanca: el piano de cola salta a la vista y allí donde va trae música para los oídos. Desde hace años ejerce el rojo piano de símbolo de un festival que recorre la Región del Ruhr, en el noroeste alemán. Entre las ciudades de Düsseldorf y Dortmund; en salas clásicas, castillos y los lugares industriales que históricamente han marcado esta zona, se celebran al amparo del evento más de 60 conciertos.

ARCHIV - Der roter Flügel des Klavier-Festivals Ruhr rollt am 15.04.2008 mit dem Geschäftsführer des Initiativkreises Ruhrgebiet, Franz Xaver Ohnesorg, vor der Philharmonie in Essen auf einem Pritschenwagen. Wer die wirklich Großen am Klavier live erleben will, kommt seit Jahren am Ruhrgebiet nicht vorbei: In den Konzertsälen und ehemaligen Industriebauten zwischen Dortmund und Duisburg treten die Stars der Szene im Sommer fast vollzählig an, das Festival mit seinen rund 80 Konzerten gilt in der Fachwelt als weltweit führend. Dennoch will der ¿Initiativkreis Ruhr¿ mit den großen Industriekonzernen der Region als Sponsoren die Förderung drastisch zusammenstreichen. In der Krise müsse stattdessen mehr Geld für Bildung des Nachwuchses und Forschungsförderung angelegt werden, meinen viele Bosse. Foto: Roland Weihrauch dpa/lnw +++(c) dpa - Bildfunk+++

En su camioneta blanca llama la atención el piano que recorre el Ruhr, dando más de 60 conciertos.

Fomentando nuevos talentos

Aunque algunas instalaciones se han ido cerrando con el paso del tiempo, el alma de la Región del Ruhr sigue siendo minera. Por eso, se han reconvertido en centros culturales muchas de las minas inactivas. Es el caso de la “Zeche Holland”: donde antes recibían los trabajadores su salario hay hoy un piano de cola rojo, dispuesto por una jornada a hacer sonar a Chopin. “No es la primera vez que toco en Alemania”, dice el pianista ruso Alexander Mogilevsky, “he dado conciertos en la famosa Gewahndhaus de Leipzig, por ejemplo”, pero el carácter de este escenario lo conmueve a ojos vista.

Alexander Mogilevsky bei seinem Festival-Debüt in der Alten Lohnhalle der Zeche Holland
Klavier-Festival Ruhr
Foto: KFR/Mark Wohlrab

El pianista ruso Alexander Mogilevsky.

A los compañeros más jóvenes les debe suceder lo mismo. Fomentar su talento es uno de los principios que se ha impuesto el Festival. “Nos hemos propuesto servir de plataforma para los artistas que están empezando”, explica el director del evento, Franz-Xaver Ohnesorg, “hemos publicado una serie de CD en la que se retrata a pianistas jóvenes y que en muchos casos les abre la puerta a verdaderos contratos discográficos. Apoyar a estos chicos en su carrera es una de nuestras tareas más destacadas”.

Uno de los grandes, o el más grande

Más de un futuro floreciente ha empezado en el Festival de Piano del Ruhr, cuenta orgulloso Ohnesorg. Pero éste no es sólo un encuentro de principiantes. Aquí se dan cita año tras año estrellas establecidas, como Martha Argerich, Helene Grimaud, Arcadi Volodos o Andras Schiff. “Más de una vez me han dicho que el nuestro es el mayor festival de piano del mundo”, comenta el director, “de Alemania lo somos sin duda, de Europa en realidad también, aunque está el Roque d´Anthéron, otro festival magnífico con muchos conciertos al aire libre que se celebra en la Provence francesa. Pero ése es el único que podríamos situar a nuestra altura”. Claro que en América hay otros eventos de este tipo de gran calidad, pero son mucho más pequeños.

Apasionando a los más pequeños

Otra de las peculiaridades del Festival es un proyecto educacional a partir del cual se fundó en 2006 la “Little Piano School”. En ella se inicia en el mundo de las teclas blanquinegras a niños de entre dos y seis años, y para este mismo segmento de edad se puso en marcha poco después, conjuntamente con la Universidad y Escuela de Música Flokwang de Essen, un “jardín del piano”: pianistas profesionales dan clases en un total de 15 jardines de infancia de la Región del Ruhr. “Con esto tratamos de contribuir a la formación cultural de todos los niños, independientemente de la clase social”, describe Ohnesorg, “y al mismo tiempo, queremos ayudarles a desarrollar a través de la música capacidades importantes como la competencia social y la inteligencia emocional”.

Autor: Klaus Gehrke/ Luna Bolívar

Editor: José Ospina Valencia

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