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Alemania

Huevos se suman a escándalo por comida mal etiquetada

La Justicia alemana investiga a granjas que producían huevos que se vendían como orgánicos, pero sin cumplir con las mínimas condiciones para ello.

No parece suficiente con el escándalo la carne de caballo etiquetada como de vacuno. Una nueva polémica alimentaria amenaza la credibilidad de la industria y pone en entredicho la confianza que pueden poner los consumidores en lo que está en las tiendas. La fiscalía de Oldenburg, en el norte de Alemania, lleva adelante una investigación por fraude a consumidor, esta vez relacionado con huevos.

El auge de los productos bio, presuntamente libres de químicos o aditivos sintéticos, ha incrementado su presencia en las vitrinas, pese a que suelen ser más caros que los productos "normales". Una denuncia realizada por la revista "Spiegel" asegura que millones de huevos vendidos como "orgánicos" son en realidad huevos comunes y corrientes.

Hay hasta ahora 200 granjas bajo investigación en Baja Sajonia y otros Estados de Alemania, así como en Bélgica y Holanda. Entre las denuncias está que no se respeta la Ley de Bienestar Animal, pues se aglutinan más gallinas ponedoras de las permitidas, para así aumentar la producción. Esos huevos que no cumplen con las condiciones para ser catalogados como orgánicos, son vendidos como tales a precios más altos.

Mayor fraude en años

“Spiegel” califica el caso como "el mayor caso criminal agrícola de Alemania en años". Aunque todavía no se abren cargos de forma oficial, en una investigación que data de finales de 2011, lo claro es que millones de huevos se han vendido violando también la ley de la Unión Europea en materia de protección del medio ambiente.

El ministro de Agricultura de Baja Sajonia, el verde Christian Meyer, dijo este domingo (24.02.2013) que si se prueban esas violaciones a la ley, se retirará la autorización de funcionar a las empresas involucradas. "La sospecha es que estamos ante un fraude sistemático. Esto no es un asunto trivial, esto sería fraude a los consumidores", dijo la autoridad.

Esto se suma a otros casos reportados por “Spiegel”, como el descubrimiento en 2012 de huevos contaminados con dioxinas o la detención de una banda de falsificadores italianos que vendía alimentos convencionales etiquetados como orgánicos. Pese a ello, el año pasado el sector vivió un boom de ventas, que implicó ventas por siete mil millones de euros.

DZC (Spiegel, Die Welt)

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