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Cine

Hitler, un auto y un niño

Pocas veces un filme de diploma de estudiantes de cine ha atraído tanto la atención. Un corto publicitario de un minuto de duración hace furor en la red. Se trata de un dictador alemán, un auto y un niño muerto.

Reconocer peligros antes de que aparezcan.

Una aldea de fines del siglo XIX. Un Mercedes de hoy atraviesa el pueblo, mirado de reojo por sus pobladores. Cuando niños que juegan atraviesan su camino, el coche frena automáticamente. Uno de ellos, sin embargo, es atropellado. De una casa sale corriendo la madre y grita: “¡Adolf!”, ¡Adolf!” La cámara gira y se ve el cartel de la localidad: Braunau am Inn, la aldea donde nació Adolf Hitler. Corte. Aparece entonces el actual eslogan de Mercedes: “Reconoce peligros antes de que aparezcan”.

El corto publicitario es el trabajo de diploma de estudiantes de la Academia Cinematográfica de Baden-Wurtemberg. El clip fue visto ya más de tres millones de veces en YouTube. Está en la red desde hace un mes y ha desatado ásperas discusiones. Mercedes-Benz se distanció de inmediato del corto. “Nunca hubiéramos encargado un spot así; es absolutamente inadecuado recurrir a la muerte de un niño y relacionarlo todo con el nacionalsocialismo”, dice Tobias Mueller, portavoz del grupo.

La consecuencia de la crítica de Mercedes-Benz no se hizo esperar. El filme debió ser sacado de la página de los autores y una nueva versión contiene repetidas veces la indicación de que el clip no ha sido autorizado por el fabricante de automóviles.

No se diferencia de un spot real

Técnicamente está tan bien hecho, que no se diferencia de un publicitario real. Los estudiantes tomaron como modelo la actual campaña de Mercedes para su sistema automático de frenado, que en este corto no funciona cuando el pequeño Adolf Hitler aparece delante del auto.

Tobias Haase

¿Un auto como manipulador de la historia? ¿Publicidad indirecta para la marca? La intención de los estudiantes fue muy otra. Tobias Haase, el director, dice: “En la academia no hacemos normalmente cortos publicitarios. Cuando se hace publicidad, hay un cliente que paga por ella e influye sobre el contenido del filme. ¿Qué hacemos nosotros? Hacemos publicidad para nosotros mismos. Y creo que está bien lograda.

En el ínterin, el corto ha recibido ya un galardón: el “First Steps Award”, un premio para egresados de academias alemanas de cine. Como spot publicitario, la película de Haase ha hecho gran impresión, dice el jurado: “El espectador se ve prácticamente obligado a formarse una opinión”.

Juez sobre la vida y al muerte

No obstante, se plantea la pregunta de si un spot ficticio sobre una marca existente puede erigirse en juez sobre la vida y la muerte. Tobias Haase también se lo pregunta, pero no quiere reducir el contenido de su spot a esa cuestión: “El corto transmite un enorme contenido en sus 60 segundos. No es solo el tema de la técnica. Creo que es positivo que un spot anime a discutir. Por otra parte, eso no quiere decir que un director siempre comparta cien por cien el contenido de un filme”.

En resumen: un estudiante de cine hace morir a Hitler como niño, antes que la peor catástrofe del siglo XX azote al mundo. Y ese el otro punto de crítica, del cual Haase es perfectamente consciente: ¿puede hacerse morir a un niño en un spot publicitario? “Es duro, lo sé. Pero hicimos un filme, no matamos a un niño”, es la respuesta pragmática de Haase.

Un usuario lo expresa en forma similar en un comentario en YouTube: “El filme es solo ficción. Lo verdaderamente triste es la realidad.”