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Con los estadios llenos

Daniel Martínez15 de febrero de 2014

Las estadísticas dicen que Alemania tiene el campeonato de fútbol más visitado del mundo, con un promedio de 42.115 espectadores por partido. DW les cuenta por qué la Bundesliga atrae tanto público a los estadios.

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Imagen: Getty Images

En la primera vuelta del actual campeonato, la Bundesliga recibió en sus estadios a 6,4 millones de aficionados que vieron en vivo un total de 152 partidos. Alemania no solo tiene el promedio más alto de espectadores por juego en todo el mundo (42.115), sino que la afluencia de público no cesa de crecer. En esta ocasión, las estadísticas hablan de un aumento de casi 2 por ciento con relación al año anterior.

Pero ¿por qué va la gente en masa a los estadios en Alemania? Christian Seifert, gerente de la Liga Alemana de Fútbol (DFL, por sus siglas en inglés): “Los espectadores honran de esta forma el atractivo de la Bundesliga, que entusiasma a los aficionados con su nivel deportivo, el manejo de los clubes, los moderados precios de las entradas, la comodidad y la seguridad”. Seifert enumera aspectos clave que vale la pena observar en detalle.

Nivel deportivo

No es una casualidad que en la temporada pasada dos equipos alemanes hayan disputado entre sí el título de la Champions League, como tampoco lo es que en la actual todos los clubes alemanes clasificados a la misma competencia (Schalke, Bayern, Dortmund y Leverkusen) estén en la fase de octavos de final.

El fútbol alemán ha consolidado en los últimos años su calidad deportiva consagrando estrellas juveniles como Mario Götze (Bayern) y Marco Reus (Dortmund), y ofreciéndole una plataforma de popularidad a futbolistas extranjeros como Franck Ribéry (Francia), Juan Arango (Venezuela), Adrián Ramos (Colombia), y Robert Lewandowski (Polonia). El buen fútbol, practicado por jugadores de alta calidad y reconocimiento internacional, atrae al público a los estadios.

Los precios

Pero no solo el nivel deportivo es determinante para que el público se anime a ver en vivo los juegos. Al fin y al cabo, Inglaterra (36.529 espectadores por partido en la actual temporada), España (26.683), Italia (23.130), y Francia (20.529) también tienen balompié de calidad y estrellas a granel.

El precio de una entrada al estadio decide también cuántos espectadores pueden darse el lujo de ver un partido. Y en Alemania son muchos, pues sus precios son los más bajos en Europa. En promedio, un aficionado puede comprar un abono anual para partidos de la Bundesliga por una cifra entre 246 euros (el más barato), y 654 euros (el más caro). En comparación, en Italia e Inglaterra el margen se mueve entre los 500 y 1.200 euros.

Para partidos individuales, los precios de las entradas en la Bundesliga también son bastante asequibles: en promedio cuestan 56 euros, y hay estadios a los que se puede ingresar pagando apenas 12 euros. En España, el valor promedio del billete es de 145 euros, y el más barato que se pone al mercado se vende por casi 30 euros.

La comodidad

El Mundial del 2006 dejó como legado a Alemania varios de los estadios más modernos y confortables del escenario del fútbol internacional, muchos de ellos nuevos, como el Allianz Arena de Múnich, o renovados hasta ser convertidos en modelo a seguir para el resto del mundo, como el Signal Aduana en Dortmund o el Olímpico de Berlín. Además, los clubes de las ciudades que en aquella ocasión no fueron sede del evento tuvieron cinco años más tarde la oportunidad de poner al día sus instalaciones deportivas al albergar el Mundial de Fútbol Femenino 2011. Este es el caso del BayArena de Leverkusen, o el Wirsol Rhein-Neckar-Arena en Sinsheim, casa del Hoffenheim.

El estadio del Leverkusen es un ejemplo de la modernidad y el confort de la Bundesliga.
El estadio del Leverkusen es un ejemplo de la modernidad y el confort de la Bundesliga.Imagen: Getty Images

Tribunas con asientos confortables, calefacción en invierno, zonas sociales, restaurantes y cafés, pantallas gigantes y monitores distribuidos estratégicamente en diferentes lugares de la edificación, facilidad de acceso peatonal y vehicular, así como la cercanía de varias estaciones del transporte público, son características en los estadios alemanes.

Seguridad

“A la gente no le apetece ir a los estadios, porque supone poner en peligro la vida. A los aficionados tampoco les cabe en la cabeza la posibilidad de asistir con sus familias a un partido de fútbol. Eso es posible en Alemania, donde todo es seguro, pero no aquí en Latinoamérica”, cuenta Fernando Ferreira, consultor brasileño de la firma Pluri, en diálogo con la Deutsche Welle. Y es que si bien la Bundesliga no ha conseguido erradicar completamente el problema de violencia en el fútbol, los niveles de seguridad son suficientemente altos para que los partidos sean considerados “espectáculos deportivos para toda la familia”.

En la temporada 2012/2013 de la Bundesliga, por ejemplo, apenas se registraron 788 heridos en hechos violentos ocurridos en los estadios. La reducción de 345 casos con respecto al año anterior es notable, pero la cifra lo es aún más cuando se tiene en cuenta que al estadio acudieron en total, durante ese mismo periodo de tiemp,o más de nueve millones de personas.

No sorprende entonces que los partidos de la Bundesliga estén llenos de público cuando el fútbol es de calidad, las entradas baratas, y los estadios cómodos y seguros.