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La huelga de Schlöndorff: un episodio de historia europea

Mirra Banchón5 de marzo de 2007

La nueva producción del director alemán Völker Schlöndorff vuelve a Danzig para contar la historia de una heroína poco conocida, que aportó a los acontecimientos que cambiaron el rumbo de la historia no sólo polaca.

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Völker Schlöndorff, prolífico director alemánImagen: dw-tv

Casi treinta años después de la filmación de su famosísimo Tambor de Hojalata, Völker Schlöndorff vuelve a Danzig, esta vez para una historia sobre el nacimiento del movimiento polaco Solidaridad. "La huega -la heroína de Danzig" trata de una conductora de grúa que aportó mucho a la movilización de los obreros en el astillero Lenin.

La heroína real, Anna Walentynowicz, tiene ahora 83 años y descalifica la película, puesto que Agnieszka -así su nombre en el largometraje- es presentada como analfabeta y no pocas veces aparecen botellas de vodka en las escenas. El director polaco Andzej Wajda, opina, contrariamente, que lo que ha hecho Schlöndoff en su obra es colocar en un pedestal a la pequeña y valiente mujer.

La película

Cuando en agosto de 1980, los trabajadores del astillero Lenin en Danzig se lanzaron a las calles no pensaban en derrocar al gobierno comunista. Exigían que volvieran a emplear a su colega Anna Walentynowicz, quien había sido despedida cinco meses antes de jubilarse, por haber osado solicitar mejores condiciones laborales para sus colegas. Como consecuencia de las protestas surgió el sindicato independiente Solidaridad, el mismo que diez años más tarde marcó el camino hacia la democratización de Polonia.

Lech Walesa, Solidarnosc 1980
Lech Walesa, líder de Solidaridad, 1980Imagen: dpa

En La huelga, Agnieszka lucha sola por su hijo Krystian en y en contra de las durezas cotidianas del socialismo, se enfrenta a los petrificados dirigentes del partido y el sindicato y encuentra tiempo para su historia amorosa con el trompetista Kazimerz. La ejemplar trabajadora se convierte en una dura crítica del sistema cuando es testigo, sin querer, de un accidente mortal. "Tú eres una soñadora, yo hago política", le dice el electricista Lech a Agniezka. Según Esteban Engel, de la agencia dpa, esta disonancia -con Lech Walesa en la realidad- anticipa y sugiere la posterior división del sindicato.

La voluntad de Schlöndorff

"Yo quería contar la historia de esta valiente mujer", declara Schlöndorff, al explicar por qué hizo la película a pesar de la negativa de Anna Walentznowicz. Ésta prohibió el uso de su nombre y sus datos biográficos. Quizá por ello, según ciertos críticos se percibe una cierta inseguridad en el manejo del material: no existen grandes escenas de que convoquen a las barricadas, por ejemplo. La tibieza que provocan ciertas escenas de banderas ondeantes no traspasan al espectador el drama obrero. A pesar de ello, a Katharina Tahlbach -quien hace el papel de Anna- por su papel de Anna, la Academia de Cine Bávara le concedió un premio, por su "sensible representación".

Willy Brandt kniet in Warschau
El canciller alemán Willy Brandt se arrodilla ante el monumento a los Héroes Judíos en Varsovia, 1970Imagen: AP

Schlöndorff había caído en cuenta durante la filmación de La huelga del inmenso peso que tuvo en estos acontecimientos el que Karol Woityla hubiera ascendido a la silla de Pedro, en 1978, como Juan Pablo II. "La caída del Muro de Berlín", dice el prolífico director en entrevista a la agencia ddp, "fue iniciada por estos acontecimientos. No pensé demasiado si se trataba de una historia polaca o alemana. Entretanto es historia europea". Y es precisamente la inserción de tomas históricas, dicen los críticos, lo que logra poner a esta película el acento dramático: Willy Brandt cayendo de rodillas en Varsovia o la visita del Papa Juan Pablo II hacen consciente al espectador de que está asistiendo más que a la historia de Anna, a un episodio decisivo de la historia europea contemporánea.