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El magullado carisma de Obama

24 de septiembre de 2010

La asamblea general de la ONU en Nueva York fue inaugurada por un Barack Obama que ha perdido parte de su atractivo inicial. Diversos editoriales europeos analizan el eclipse de la estrella del presidente estadounidense.

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Obama, en la Asamblea General de la ONU.Imagen: AP

La Repubblica, de Roma: “Hace un año fue el Barack Obama Premio Nobel de la Paz (...) el que habló en el Palacio de Cristal de la ONU en Nueva York. Desde entonces parecen haber pasado mucho más que doce meses. El portador de ese premio, que los más benevolentes calificaron de prematuro, por lo menos ha intentado en parte ser merecedor de dicho laurel. Ha conseguido una serie de resultados a medias, ninguno de ellos definitivo. Por ejemplo, decidió el término de la ‘guerra americana’ en Irak, pero dejó allí a 50.000 soldados, que casi a diario son blanco de ataques. Entretanto, la crisis económica y la baja de popularidad han magullado el carisma que le deparó el Premio Nobel al presidente estadounidense”.

La primera factura

NRC Handelsblad, de Holanda: “En un mes y medio se le pasará a Obama la primera factura. Innumerables encuestas indican que los demócratas mantendrán una leve mayoría en el Senado, pero se reducirán a una minoría en la Cámara de Representantes. Si los pronósticos se cumplen, el presidente perderá su desde ya modesta base de poder y apenas podrá sacar adelante sus propios proyectos de ley. En los últimos tiempos, Obama ha experimentado cuán difícil es llevar a cabo su agenda de reformas. Es cierto que impuso su reforma del sistema de salud en el Congreso. Pero mientras se liberan los fondos para aplicar efectivamente la nueva ley, los republicanos se aprestan a torpedear el proyecto en su tránsito por las instancias financieras”.

Parálisis de 2 años

Der Standard, de Viena: “Si los republicanos realmente logran la apabullante victoria pronosticada para los comicios intermedios, ello implicará una parálisis de dos años para Obama y para la agenda de Estados Unidos. David Stockman opina incluso que las decisiones relevantes se podrán volver a tomar sólo en el año presupuestario de 2015. Esto constituiría en efecto no sólo un ‘gran problema’ sino una peligrosa amenaza para Estados Unidos y para el resto del mundo”.

Huestes decepcionadas

Tagesanzeiger, de Ginebra: “El retorno de rivales políticos del corte de Sarah Palin o de Christine O’Donnell, candidata a senadora por Delaware, es en parte culpa del propio Obama. Ha reaccionado en forma desapasionada y distanciada, subestimando el creciente malestar en el país, al igual que las astutas tretas de sus oponentes. Ahora, probablemente se le pase al presidente una cuenta que podría modificar sustancialmente el resto de su período. Sus huestes están cansadas y decepcionadas, y quizás sean lo suficientemente indiferentes como para permitirles a los republicanos arrasar en noviembre”.

ERS/dpa/afp
Editora: Luna Bolívar