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Alemania

El comunicado del Vaticano no mengua la polémica

El Papa ya ha criticado la negación del Holocausto, dicen unos. El Papa no ofrece soluciones a la discordia creada, alegan otros. Los frentes en el debate siguen firmes. Mientras, Roma se pregunta qué sucede en Alemania.

El Papa, Benedicto XVI (izq.) y Richard Williamson son constante objeto de debate en Alemnia.

Benedicto XVI deja de ser una imagen con la que etiquetar pastelitos y adornar pañuelos de bávaro azul y blanco, analizaba un experto en la emisora de radio alemana WDR 5. En el ideario colectivo de los alemanes, Benedicto XVI empieza a convertirse en Papa, en un Papa real que toma decisiones y encarna una postura eclesiástica determinada, y que no sólo está al frente del Vaticano para pasearse en “papamóvil”.

Benedicto XVI deja de ser una imagen, para ser un Papa.

El descubrimiento del Papa que hay en Benedicto XVI está siendo doloroso para muchos católicos alemanes. El país sigue buscando una explicación a la actitud de “su” Santo Padre. Si rezan todos los viernes para que los judíos “encuentren la fe verdadera”, si Richard Williamson fue ya denunciado en 1989 en Canadá por negar el Holocausto, ¿cómo puede ser que el Vaticano asegure en su último comunicado de prensa que su Santidad no sabía del antisemitismo lefebvrista?

Varias son las preguntas a las que en Alemania no se encuentra respuesta. Por eso, el debate continúa: entre los que llaman a los católicos a la acción (el presentador de televisión Michel Friedeman animó a los creyente a manifestarse contra la política del Vaticano), los que quieren sentar en el banquillo a Williamson, los que aseguran que se darán de baja en la Iglesia y los que exigen cambios, rectificaciones y disculpas.

Mientras tanto, en Roma, según le contó el democratacristiano Georg Brunnhuber al Financial Times Deutschland, no entienden a qué viene tanto revuelo. “El Vaticano está indignado por la discusión en la que se encuentra sumida Alemania”, dijo Brunnhuber tras reunirse con Benedicto XVI. “Aquí [en Italia] nadie cree que el Papa consienta las declaraciones antisemitas”, añadió el político. Seguramente, concluyen al parecer en el Vaticano, es el “resentimiento anticatólico” alemán el que habla.

Anticatolicismo y año electoral

"Poco tanto para ser un Papa alemán", opina el Comité Central de los Judíos Alemanes.

“En el Vaticano se tiene la impresión de que en Alemania está saliendo a relucir un resentimiento anticatólico que dormitaba desde hace tiempo”, explicó Brunnhuber. Al fin y al cabo, casi la mitad de la población es aquí protestante, igual que la canciller, Angela Merkel. “Muchos en la CDU [la Unión Democratacristiana, que dirige Merkel y a la que pertenece Brunnhuber] no están de acuerdo con la actuación de la canciller”, puntualizó Brunnhuber.

Después de que las palabras de Merkel a su Santidad encontraran muchas simpatías, no han tardado en hacer acto de presencia en la prensa los que recuerdan que este 2009 es un año electoral. “Atacando al Papa, Merkel está intentando atraer con poco esfuerzo a los votantes liberales sin excesivos lazos eclesiásticos que se han refugiado en un FDP [Partido Liberal Alemán] cada vez más fuerte”, opinó el politólogo Heinrich Oberreuter en el diario Rheinische Post.

Y después del comunicado, ¿qué?

"Mal aconsejado", opina la inciativa Nosotros somos Iglesia.

Sea quien sea el que saque provecho de ello, lo cierto es que el debate se alarga y el último comunicado emitido por el Vaticano ha convencido a los menos. Ya poco después de que la curia exigiera rectificaciones a los hermanos de Pío X, el Comité Central de los Judíos Alemanes hizo saber que el paso no iba lo suficientemente lejos. La “re-excomunión” de los obispos lefebvristas, “reaccionarios, antisemitas, fundamentalistas y fanáticos”, es el único paso que aceptaría el Comité como sinónimo de reconciliación, dijo su vicepresidente, Dieter Graumann.

Y lejos de los sectores semitas y protestantes, sobre terreno católico se preguntan muchos por el objetivo del escrito vaticano. “La gran duda es qué va a pasar ahora, después del comunicado. Los obispos de la Hermandad Pío X difícilmente van a poder aceptar las condiciones que les ha puesto Roma y, aunque Williamson se retractara, ¿quién se lo iba a creer?”, planteó Annegret Laakmann, de la agrupación Nosotros somos la Iglesia, en WDR 5.

“El Papa está haciendo un papel poco agraciado”, dijo Christian Weisner, también de Nosotros somos la Iglesia, al diario Neuen Presse, “Benedicto XVI quería acabar con las divisiones dentro de la Iglesia, pero la tarea la está llevando a cabo apoyado por malos consejeros”.

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