La madre de los ocho bebés cuyos cadáveres fueron encontrados el miércoles en un pueblo francés confesó haberlos asesinado, según informó hoy el fiscal de la ciduad de Douai, Eric Vaillant.
Dominique Cottrez relató a la policía que ahogó a los recién nacidos porque no quería tener más hijos y porque no quería consultar a un médico sobre métodos contraceptivos. Según medios franceses, la mujer tiene con su pareja dos hijas adultas.
Cottrez podría ser condenada a cadena perpetua por asesinato de menores. Según sus declaraciones, su marido, Pierre-Marie Cottrez, no sabía nada de los nacimientos y muertes de los pequeños, por lo que el hombre fue puesto en libertad.
Los cuerpos fueron localizados en el pequeño pueblo de Villers-au-Tertre, en el norte de Francia, por los nuevos propietarios de la casa en la que Dominique y su esposo vivieron durante años. Alarmados, llamaron a la policía, que determinó que se trataba de restos humanos.
Los dos primeros cuerpos se encontraron el sábado en el jardín de la casa y los de los otros seis unos días más tarde en el sótano del edificio. Se encontraban cerrados herméticamente en bolsas de plástico. "Estamos conmocionados", dijo hoy el alcalde de la ciudad Patrick Mercier en declaraciones a France Info.
Hace tres años, en otro caso similar, fueron encontrados los restos de seis bebés en un sótano en Francia. La madre reconoció haberlos matado y fue condenada a 15 años de prisión. (dpa)