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IT

El internauta transparente

Informáticos han logrado con un simple truco identificar a internautas que participan en redes sociales. ¿Se transforma la web 2.0 en la spyweb 2.0?

Competidores, espías y Estados represores

La diferencia con otros sitios radica en el volumen de datos privados y probablemente sensibles que almacenan. Las redes sociales se utilizan para mantenerse en contacto con familiares, amigos y colegas, discutir en red sobre determinados temas y crear nuevos contactos profesionales o de negocios.

Estados dictatoriales pueden tender trampas, por ejemplo a través de servidores “anzuelo”, con contenidos críticos para con el régimen.

Si un atacante conoce el nombre de un internauta, tiene en sus manos un poderoso instrumento: con esa información puede extorsionarlo, enviarle spam y mensajes electrónicos de phishing hechos a medida, puede identificar competidores o amantes o inducirlo a proveer información sensible. Quien quiera obtener de usuarios del sistema de telebanco los números PIN y TAN puede enviarle un mail personal, presentándose como servicio bancario.

Estados dictatoriales pueden tender trampas, por ejemplo a través de servidores “anzuelo”, con contenidos críticos para con el régimen e incluso identificar visitantes que acceden a los contenidos a través de un servicios de anonimización, pues éstos no pueden impedir la transmisión de la historia de Internet. Y también los ladrones están de parabienes, pues pueden recoger, procesar y vender esa información. En pocas palabras, con la desanonimización la red de Internet se transforma en una red de espías, más que hasta ahora.

Café de Internet en China. Estados dictatoriales pueden identificar a visitantes que acceden a los contenidos a través de un servicio de anonimización, pues éstos no pueden impedir la transmisión de la historia de Internet.

Alarmadas por tales resultados, las redes sociales buscan febrilmente antídotos. Xing, por ejemplo, invitó a los investigadores a desarrollar recetas contra la desanonimización. Pero también las otras redes no duermen. Uno de los principales problemas es que justamente en redes sociales con jóvenes usuarios es muy popular pertenecer a varios grupos... y cuanto más grupos, mejor funciona el ataque.

Autor: Pablo Kummetz

Editora: Emilia Rojas Sasse

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