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Montenegro pide oficialmente ingreso a la Unión Europea

dpa/fes/cidob/jov (pk)15 de diciembre de 2008

La ex república yugoslava de Montenegro presentó en París este 15 de diciembre de 2008, de forma oficial, solicitud de ingreso a la Unión Europea (UE).

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El jefe de Gobierno de Montenegro, Milo Djukanovic (izqu.).Imagen: picture-alliance/ dpa

La solicitud fue hecha por el jefe de gobierno montenegrino, Milo Djukanovic, al actual presidente de la UE, Nicolas Sarkozy, y al comisario de Ampliación, el finlandés Olli Rehn.

"(Ofrecer) una perspectiva europea a los países balcánicos occidentales, incluyendo a Montenegro, es algo inmensamente importante para la estabilidad y el bienestar de la región y de la UE", dijo Rehn al comentar la candidatura. El político finlandés señaló que le corresponde ahora al Consejo Europeo -formado por los jefes de Estado de los países miembros decidir cuál será el procedimiento a seguir. La Comisión Europea, dijo, “está dispuesta a dar su apreciación sobre la solicitud”.

Montenegro se independizó de Serbia, el Estado surgido de la antigua Yugoslavia, después de un referéndum en 2006. El gobierno montenegrino calificó el ingreso en la UE de "objetivo estratégico". El país espera que su solicitud haya sido aprobada por todos los países miembros en el plazo de un año para poder empezar las negociaciones, a pesar de las reticencias de algunos países de la UE por los casos de corrupción y los bajos estándares en distintos sectores públicos.

Cambio generacional en los países balcánicos

En el fondo, el peligro de que la UE, inmersa en su crisis institucional, cierre temporalmente sus puertas a la ampliación en los Balcanes alarma a los políticos de la región. Así, al menos, lo expresaron el pasado día 22 de septiembre de 2008 en un seminario sobre la integración del sudeste europeo, organizado por la Fundación alemana Friedrich Ebert, la CIDOB, el Open Society Fellowship Program y la European Stability Initiatiave.

El encuentro presidido por el Secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, dejó empero la grata impresión del cambio generacional que se ha producido en los países balcánicos. Una nueva generación de jóvenes políticos convencidos de que la UE es el mejor instrumento de estabilización política se impacienta, no obstante, por la lentitud del proceso de integración. “Nada inspira más a un gobierno que una fecha clara de entrada”, dijo el viceprimer ministro macedonio, Ivica Bocevski, ante las dilatorias y complejas negociaciones de adhesión.

“La mayoría aún no está preparada”

Lars Wahlund, representante del Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia, país que presidirá la UE durante el segundo semestre de 2009, pronosticó la entrada de Croacia y el inicio de negociaciones para ser candidato como el escenario más optimista, aunque reconoció que “la mayoría de los países no está aún preparados”.

Más allá de razones objetivas, sin embargo, los analistas señalaron otras motivaciones. Giuliano Amato, ex primer ministro italiano que presidió la Comisión Internacional sobre los Balcanes, piensa que la mayoría de los líderes europeos siguen percibiendo la región como una “fábrica de problemas”. Y eso a pesar de que “la fase del conflicto abierto y violencia extrema haya terminado”, según Ivan Krastev, investigador del Centro de Estrategias Liberales de Sofía.

¿Transformación política, antes que control y seguridad?

“La falta de voluntad política en la UE” es una de las razones que aducen representantes balcánicos que no aceptan la explicación de la parálisis institucional por el Tratado de Lisboa. Esta “falta de visión” (de la UE) contrasta con la importancia que tiene la UE en la región, donde se está jugando “su credibilidad como actor global”, según Amato. Para el ex primer ministro italiano “si la UE fracasa en su labor de transformar y estabilizar la región, corre el peligro de convertirse en un poder colonial”, por su actuación en Kosovo o Bosnia-Herzegovina. Amato, por último, demandó que la UE envíe señales políticas claras de su visión hacia la región y “deje de hacer prevalecer el control y la seguridad por encima de la transformación política”.