La recuperación de las aguas utilizadas en la agricultura se dio en Wolfsburg lentamente. En 1939 se fundó la ciudad, y debido a las condiciones del suelo las aguas residuales tenían que ser conducidas a depósitos para que en los campos en torno a la ciudad pudiera crecer algo sin peligro de contaminación por las aguas servidas subterráneas. “Nosotros, la generación posterior, desarrollamos el modelo llevando otra vez agua limpia a la agricultura”.