Marcel Machill es profesor en la Universidad de Leipzig.
DW-WORLD: Google pone en el mercado constantemente nuevos software que se liberan de lo estático y se convierten en móviles: Gmails, Apps y Google Gears. ¿Pasará a la Historia el viejo Microsoft Office?
M. M.: La posición en el mercado de Microsoft en este campo es muy, muy fuerte. Pasará mucho tiempo antes de que se produzcan grandes cambios. Y Microsoft sigue trabajando. Su potencial inversor es enorme e invierte constantemente en el sector. Google no le ha cortado las alas del todo a Microsoft.
DW-WORLD: Hasta ahora, se consideraba el mundo del software como el campo de Microsoft y el de Internet y los buscadores el perteneciente a Google. ¿Sigue siendo válida la división?
M. M.: Esas fronteras se están difuminando. Con un navegador propio y con la integración de Netscape, Microsoft ha tanteado ya el terreno en la Red y ha logrado crear software relevantes para navegar por Internet, posee con Hotmail la principal dirección de correo electrónico, que además no está instalada en el ordenador de casa sino que puede abrirse desde cualquier terminal del mundo. Las fronteras se mezclan. La diferenciación ya no tiene sentido.
DW-WORLD: Microsoft no se ha destacado hasta el momento por su actividad pionera, más bien al contrario. Aún así, el consorcio logra siempre incorporar las nuevas tendencias, o simplemente copiarlas, y arrinconar a la competencia. Google parece ser el primero con el que la táctica no funciona. ¿Podrá Microsoft arrinconar a Google?
M. M.: No creo. Tampoco Google es el simpático inventor californiano que lo desarrolla todo él mismo. Google y sus millones practican la misma política de adaptar lo que otros descubren. En este sentido, los dos gigantes, Microsoft y Google, se diferencian poco. Pero no creo que uno acabe absorbiendo al otro.
DW-WORLD: Mirando las cifras, Microsoft lleva la delantera. Las ganancias de Microsoft cuadruplican a las de Google, su valor en bolsa es 2,5 veces mayor. ¿Puede Google superar a Microsoft?
M. M.: Google lo tiene un poco más difícil que Microsoft. Los acuerdos con los fabricantes de ordenadores y su sistema operativo aseguran a Microsoft cuenta una base muy fuerte. Y la base de Goolge, sencillamente, no es tan estable. El primer puesto en la tecnología para buscadores no es lo suficientemente seguro como para poder relajarse.
DW-WORLD: Si le entregara ahora mismo 10.000 euros para comprar acciones de Microsoft o de Google, ¿en quién invertiría?
M. M.: Como alguien a quien no le sobran 10.000 euros, lo más sensato sería que los invirtiera a partes iguales.