En una resolución de censura, el Parlamento Europeo critica la decisión de Hugo Chávez de no renovar la licencia de emisión al canal Radio Caracas Televisión. DW-WORLD habló con el europarlamentario José Ribera e Castro.
El caso RCTV ha despertado protestas a nivel internacional.
Radio Caracas Televisión (RCTV) es uno de los medios de comunicación "más antiguos e importantes de Venezuela", "emplea a 3.000 trabajadores" y es "el único afectado por la decisión de no renovación de la licencia", puede leerse en la resolución aprobada ayer por el Parlamento Europeo, que además "recuerda al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela que es su obligación respetar y hacer respetar la libertad de expresión, la liberad de opinión y la libertad de prensa […] Pide al Gobierno de Venezuela un trato jurídico igual para todos los medios" y lamenta profundamente la "nula predisposición al diálogo en general mostrada por las autoridades venezolanas".
Sede del Parlamento Europeo en Bruselas.
José Ribera e Castro es miembro del Partido Popular Europeo (PPE), uno de los grupos parlamentarios que han promovido el texto de condena comunitario. La reacción de Chávez ha seguido la pauta de la teatralidad de otras ocasiones.
DW-WORLD: La resolución aprobada fue iniciativa del Partido Popular Europeo y los liberales europeos. Desde Caracas les acusan ahora de actuar en representación de los intereses de la oposición venezolana. ¿Se siente usted en oposición a Chávez?
José Ribera e Castro: No. Nosotros promovimos la resolución pero nuestra crítica no fue la única. También los verdes, con el respaldo de los socialistas, presentaron un texto que no fue aprobado, un poco más flojo pero también muy crítico con las autoridades venezolanas.
La resolución aprobada no representa a ningún interés partidista sino el deseo de defender la libertad de expresión amenazada estos días en Venezuela. Este es un caso que ha despertado preocupación a nivel internacional y que merece una solidaridad internacional.
DW-WORLD: ¿Se puede decir entonces que el Parlamento Europeo critica, independientemente de la tendencia política, la actuación de Chávez?
J. R. C.: Sí. Todo el Parlamento está muy preocupado, existe una preocupación general más allá de los planteamientos políticos, por la situación en Venezuela. Preocupan los atropellos a la libertad, las quejas que nos llegan de los periodistas… se está creando en el país un clima de intimidación, de miedo.
Yo estuve la semana pasada en Venezuela. Hablé con muchos periodistas y radios privadas. Hay que recordar, que las mismas leyes que se están aplicando a RCTV podrían aplicarse a otras muchas emisoras que están pendientes de la renovación de sus licencias. Y cuando se entra en una situación de precariedad, de incertidumbre, se abandona del terreno de la libertad y se pasa al del arbitrio y al del autoritarismo.
No todas las sesiones parlamentarias son igual de concurridas.
DW-WORLD: Chávez resta importancia a la resolución porque de los 43 eurodiputados presentes, 22 votaron en contra. Según el presidente venezolano, esto demuestra que Europa no se interesa por el caso.
J. R. C.: Eso no es cierto. Lo que sucede es que se trataba de una sesión especial del Parlamento Europeo. Los jueves por la tarde, el pleno del Parlamento cuenta con un periodo especial de funcionamiento, en el que la participación suele rondar, y esto puede comprobarse en las actas, sobre los 70 diputados. Son los parlamentarios que quedan para debatir lo que llamamos las urgencias.
Ayer fueron debatidos cuatro casos de urgencia: Venezuela, Sudán, Siria y una cuestión del Banco Mundial. La participación fue normal para este tipo de sesiones y la resolución fue aprobada con dos tercios de los votos a favor, lo que representa un respaldo fuertísimo y no deja ninguna duda sobre la posición del Parlamento Europeo. E incluso, muchos de los diputados que no apoyaron la resolución lo hicieron porque preferían el otro texto, el de socialistas y verdes, que también era crítico.
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