Pasará a la historia como el juez que procesó a Augusto Pinochet: ahora que el dictador ha fallecido y Chile comienza una nueva etapa sin la sombra presente del general, DW-WORLD habló con Juan Guzmán Tapia.
Juan Guzman Tapia: el juez que procesó a Augusto Pinochet.
Juan Guzmán pudo hablar con el general en dos ocasiones.
DW-WORLD: En varias ocasiones, usted ha reconocido que en un principio fue partidario del Golpe de Estado. ¿En qué momento cambió de opinión?
J.G: Jamás pensé que el ejército iba a incurrir en crímenes. Claro que fue un error apoyar en un principio el Golpe. Fue un error del que me di cuenta en seguida, por tres motivos: primero, porque nací en el seno de una democracia; segundo, porque soy abogado; y en tercer lugar porque era juez, y al ser juez con mayor razón debe estar uno por lo que es la justicia, el orden y que las instituciones marchen correctamente.
DW-WORLD: Con Pinochet muerto, ¿cierra Chile una etapa o quedan demasiados capítulos aún abiertos?
J.G: Yo espero que se cierre el capítulo. Pero la gente ofendida, afectada por la dictadura, sobre todo los parientes de los detenidos y desaparecidos, estiman que la llaga está abierta y que faltó el gran toque final, que habría sido el que Pinochet hubiera sido juzgado.
DW-WORLD: Las hileras de personas despidiendo a Pinochet han dado la vuelta al mundo. ¿Cómo se siente usted cuando ve a esas personas, muchas de ellas jóvenes, ante el féretro de Pinochet?
Las víctimas recuerdan a los desaparecidos durante la dictadura.
J.G: Creo que se exageró el número de personas que se acercaron a despedir a Pinochet. Muchos tampoco eran adherentes, como luego se comprobó. Respeto el duelo, sobre todo el duelo de la familia del fallecido. Y soy tolerante. Lo que no acepto es la falta de respeto. Se produjeron muchos actos contra las instituciones chilenas, como el que protagonizó un nieto de Pinochet. Tampoco acepto que se gritara como se gritó en el funeral. Ahí se revela que son personas que no son pluralistas, que creen que donde no están ellos está el mal y que descalifican todo aquello que no es pinochetista. Para mí, como chileno, fue una vergüenza que el mundo entero viera que había tal salvajismo como el se mostró ayer.
DW-WORLD: La era que se inició tras la II Guerra Mundial y los Juicios de Núremberg debía ser la era de la Justicia Universal. Sin embargo, una y otra vez vemos como dictadores escapan a sentarse ante un juez. ¿Cree que llegaremos a ver juzgar a un dictador?
Pinochet alegó motivos de salud para evitar sentarse ante un juez.
J.G: Para mí, la Justicia de Núremberg fue la Justicia de los vencedores. El sistema que se plantea ahora, con la Corte Penal Internacional, es diferente. La Corte Penal Internacional tiene por objeto que ni los dictadores, ni los "segundos cuchillos", agentes de los dictadores, o aquellas personas que hayan cometido crímenes de lesa humanidad, se libren de responder por esos crímenes. Así que hemos dado un gran paso internacionalmente.
Ahora, Chile no ha ratificado aún el Estatuto de Roma, así que no es parte del mismo ni del tribunal de la Corte Penal Internacional. Espero con vehemencia que seamos uno de los próximos países, sino el próximo, en ratificar el Estatuto de Roma.