Mediante la memoria el hombre teje el material del que se nutre para aprender y para enfrentar el futuro. Pero la memoria no es un registro veraz, sino un mecanismo con fallas que llegan a crear hechos inexistentes.
¿Recuerdos o fantasías?
¿Error o truco evolutivo?
Las fallas tienen un por qué, y parece que, por fortuna, nos benefician. Investigadores alemanes como Hans Markowitsch, profesor de psicología fisiológica de la Universidad de Bielefeld afirman que “la memoria autobiográfica tiene poco que ver con el pasado. Existe más bien para que podamos orientarnos en el
La memoria es todavía un enigma.
presente y en el futuro”. Los recuerdos acerca de las experiencias vividas forman la identidad de una persona. Los sucesos pasan de la memoria de corto alcance al sistema límbico, en donde son clasificados según su carga emotiva. Son los sentimientos los que transforman un dato en un engrama o huella asociativa. Uno no recuerda lo que sucedió, sino lo que sintió cuando algo sucedió. Esta es la respuesta a por qué algunos recuerdos permanecen y otros son fugaces.
Markowitsch lo demuestra en un grupo de pacientes enfermos del síndrome Urbach-Wiethe, que no pueden valorar lo que sienten debido a un mal funcionamiento metabólico de la amígdala y, por tanto, del centro cerebral de los sentimientos. A dichos pacientes se les muestran escenas de un crimen en el que la asesinada lleva un vestido amarillo, y ellos recuerdan el color del vestido, pero no el crimen. Lo banal se conserva y lo importante se desecha.
Son muchas las preguntas que se abren ante la certeza de que
El sueño, de Henri Rousseau. (Óleo, 1910).
nuestro cerebro manipula información para hacernos recordar episodios que no existieron nunca. ¿Hasta qué punto podemos seguir confiando en nuestra percepción, en lo que llamamos elaboración de la realidad? ¿Cuándo es real lo recordado? ¿Aquella bofetada de mamá, o el perfume de nuestro primer amor? ¿Y la dicha pasada, y el pasado dolor? ¿Acaso no es el arte una manera de construir recuerdos propios a través de vivencias ajenas? ¿Y qué es ajeno y qué es propio en un universo en el que todo sucede una y mil veces y todo se relativiza? Lo importante es no perder la cabeza en un mundo en el que la realidad imita al arte.