Dos gallegos históricos que se entienden pese a las diferencias ideológicas: Manuel Fraga y Fidel Castro. DW-WORLD habló con el ex ministro español y ex presidente de Galicia sobre esa relación y sobre el futuro de Cuba.
En pro de los gallegos de Cuba y del amor por la isla. Raúl Castro y Manuel Fraga.
Para Manuel Fraga, ha llegado el momento de iniciar una transición "a la española" en Cuba.
DW-WORLD: España, la Unión Europea… ¿qué papel podrían jugar en esa posible transición cubana?
M. F.: Me temo que no mucho, porque esta es una zona de influencia claramente americana. Fidel Castro pasó un momento muy apurado cuando fue Gorbachov a explicarle que no podría seguir recibiendo la ayuda de Rusia: fue un momento muy difícil, sumamente difícil, pero ahora lo había resuelto con la amistad con Chávez, quien aprovechando el alto precio del petróleo le estaba ayudando a cambio de recibir maestros, médicos, etc. Y el triunvirato de Castro, de Chávez y de Evo Morales se había separado del resto de la izquierda sudamericana. Concretamente, Lula no quiso entrar en eso, tampoco quiso entrar Tabaré Vázquez. Pero en definitiva, en este momento no hay duda ninguna de que la desaparición de Fidel, si se produce, porque no tenemos muchos datos sobre todo esto pero algo serio debe pasarle, evidentemente dará lugar a algo que va mucho más allá de Cuba. Porque en todo este triunvirato el que movía las ideas era él.
DW-WORLD: Chávez también tiene intereses en la isla. ¿Cómo ve usted el caso de Venezuela?
M. F.: El caso de Venezuela es distinto y en el mismo momento en el que cambien las cosas en Cuba, empezarán a cambiar en Venezuela también. Hay que recordar que Chávez ya estuvo fuera del poder unos días, lo que ocurre es que no hubo preparación suficiente de la alternativa. Pero Venezuela es un país que tiene hoy todas las posibilidades y que no debe jugar el papel que está jugando de financiar la subversión.
DW-WORLD: ¿Hablaría usted de Fidel Castro como de un "amigo"?
M. F.: Yo no tengo porque hablar de amistades en este asunto. Estamos hablando de interés internacional y ese tema no se juega por amistades. Pero tengo que decir que yo tuve con él diálogos razonables y en los que escuchó. Luego no hizo caso.
DW-WORLD: ¿Echaría usted de menos a Fidel Castro si éste llegase a retirarse definitivamente del poder?
M. F.: No. Yo creo que la experiencia que él ha hecho en Cuba está agotada y es necesario que se produzca una evolución. Pero una evolución que no suponga ahora un baño de sangre. Vuelvo a decir: la transición que hicimos en España es un modelo que en este momento puede servir para Cuba también.
Manuel Fraga Iribarne ha ejercido responsabilidades políticas durante el último medio siglo de Historia española: fue ministro de Información y Turismo desde 1962 hasta el final de la dictadura franquista. Durante la transición española fundó Alianza Popular, que se denominaría después Partido Popular y que sigue siendo una de las grandes formaciones políticas del país y durante 16 años estuvo a la cabeza del gobierno autonómico gallego. Hoy sigue siendo senador en Galicia.