En la búsqueda de la felicidad, el ser humano es capaz de todo, hasta de engañarse a sí mismo creyendo que la ha encontrado.¿Qué es la felicidad? Un nuevo libro lo explica.
Los hijos nos hacen felices, a pesar de las dificultades.
De acuerdo con los estudios en que se basa la obra de
Según estudios, los seres más felices viven en Dinamarca.
Gilbert, toda predicción de cómo será nuestra vida si tomamos tal o cual decisión o seguimos este u otro camino se basan en sofismas, es decir, en conclusiones erróneas. El por qué de esta falla tan humana está en que el cerebro no es capaz de reconocer qué opción de futuro sería mejor que otra, ya que la elección realizada en el momento de planearlo se basa en un concepto de felicidad que es momentáneo. A pesar de ello, pensamos que controlamos nuestra vida.
¿Cómo saber entonces qué es lo que me hará feliz en otra situación? ¿Y si la carrera planeada me trae más problemas de los que pensaba? ¿Y si los hijos resultan más trabajo que alegrías? ¿Y si mi amor se transforma en hastío, o mi pareja me engaña? No importa, ya que los mecanismos de defensa de la mente vendrán entonces de todos modos a socorrernos si el panorama se pone oscuro. Como por arte de magia, lo que no salió bien será anulado y se pondrán de relieve los aspectos positivos, como en el caso de los hijos, o los negativos, en el caso de la relación frustrada, para olvidar y comenzar de nuevo.
¿Qué es la felicidad?
Todo esto sucede, claro está, sin que nos demos cuenta.
Escultura: Felicidad en el camino de la búsqueda. (Neckar-Odenwald).
Porque, dice Gilbert, para eso estamos hechos: para planear, para creer que controlamos nuestra vida, para ocuparnos de alguien y amar, para levantarnos de las experiencias más dolorosas y seguir vivos. Pero eso no quiere decir que dé lo mismo tomar este o aquel camino. Siempre seguiremos aquel que creemos nos hará más felices. Por aquella sensación tan mentada en canciones y poemas, y por la cual somos capaces de engañarnos a nosotros mismos.
Pero el punto es que la felicidad no siempre es lo que creemos. Tal vez se esconda en extraños escondrijos, en una brisa que nos toca de pronto, en un viaje en un autobús atestado, y aparezca cuando menos nos lo imaginemos. Tal vez tropecemos con ella o la encontremos a tropezones. Una cosa es cierta: lo que nos hace felices aumenta nuestras posibilidades de supervivencia. En cuanto a su libro, Gilbert piensa que puede ayudar a comprender mejor cómo tomamos decisiones. Conociendo mejor la manera en que dibujamos nuestro mundo personal para alcanzar la dicha, seremos capaces de mirar con más realismo nuestras proyecciones hacia el futuro.