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América Latina

¿Cuál es la perspectiva para Ecuador?

Sin más dilación, el reelecto presidente Rafael Correa podrá dedicarse a enfrentar el desafío de financiar su Revolución Ciudadana y la inserción regional de Ecuador.

Rafael Correa y Jorge Glas

La victoria de Rafael Correa ha sido contundente... Sin tener que enfrentar una segunda vuelta y sin más dilación podrá dedicarse a enfrentar los desafíos que presenten tanto los fondos para su Revolución Ciudadana, hacia dentro del país, y como su inserción regional, de cara al resto de América Latina.

De los más de 11 millones de ecuatorianos llamados a votar, el 57% ha visto en el presidente Correa la mejor opción. Su carisma, las buenas estructuras de su partido Alianza País y la obra social realizada se dan como motivos de su victoria.

Los altos precios del petróleo “en una coyuntura de crecimiento, han dado para repartir. Ecuador es el país de la región que más gasto social tiene. No es sólo el bono de desarrollo -que ha llegado a casi dos millones de personas- sino la sanidad y la infraestructura”, dice a DW Anna Ayuso, investigadora del Centro de Estudios y Documentación Internacionales de Barcelona (CIDOB).

Cambios electorales

El panorama de los resultados electorales revela que en casi todas las provincias ha sido la mejor opción para los electores ecuatorianos. “Hay cambios claros”, subraya Ayuso: si el país solía mostrar claras tendencias regionales, en esta convocatoria a las urnas en casi todas las provincias del país ha habido un claro favorito.

Jornada electoral en Ecuador, febrero 17

También, “a pesar de que se habla mucho de polarización, los resultados revelan que Correa ha ampliado su base hacia el centro del espectro político. La izquierda extrema, donde se encuentran parte de sus antiguos colaboradores, ha arañado muy poco”, afirma.

“Económicamente y socialmente en los últimos cinco años ha sucedido más que en los 495 años anteriores”, dice a DW Winfried Weck, analista de la Fundación Konrad Adenauer en Quito. “Y el elector se decidió por el desarrollo económico del país en desmedro de las libertades y el orden democrático”, añade.

Por otro lado, así Weck, la oposición se ha merecido salir tan mal parada de estas elecciones: “ni la derecha ni la oposición socialista fueron capaces de ponerse de acuerdo para presentar, por bando, un candidato. Y el voto se fragmentó”.

Un modelo vulnerable

“Financiar el progreso económico logrado será el mayor desafío del nuevo mandato de Correa. Hasta ahora ha funcionado porque ha vendido sus reservas de petróleo a China para los años venideros. Pero en algún momento también las modestas reservas de Ecuador se acabarán”, afirma Weck que está seguro que, en urgencia económica, también la reserva Yasuní –aunque el toque ecologista siga estando en el discurso- dejará de ser intocable.

"En cinco años aquí ha pasado, económica y socialmente, más que en los últimos 495", Winfried Weck

“Hay que tener en cuenta, que, al igual que en Venezuela, se ha presionado tanto a las empresas, que son reticentes a la inversión. Por otro lado, su vulnerabilidad es alta: si el precio del petróleo se mantiene alto, todo bien, pero si cae, dado que no tiene acceso a la financiación externa, le sucedería lo mismo que a Argentina. Este modelo hace a Ecuador tremendamente dependiente”, explica Ayuso.

Así, Correa apuesta por diversificar, a corto plazo, “y está dispuesto a llevar adelante la explotación minera, aunque le cree problemas con los medioambientalistas y las comunidades indígenas, porque ve que ésa es la manera de cómo sacar más rendimientos y el crecimiento del país”, indica.

Por otro lado, a sus intentos de incentivar a la pequeña y mediana empresa, se opone “un ambiente de negocios en que se carga con impuestos a una capa social muy pequeña. Gran parte de la economía es informal, a pesar de que sobre los empresarios pende la amenaza de cárcel por contratación sumergida. En un entorno de subida de impuestos y encarecimiento de la producción es muy difícil que la economía se dinamice”, afirma la especialista del CIDOB.

Tareas en la región

Rafael Correa dedicó su victoria a su convaleciente homólogo venezolano, Hugo Chávez, que en esos momentos volvía a Caracas. Innumerables han sido las comparaciones entre ambos estilos gubernamentales y las conjeturas en cuanto a si Correa ocuparía el sitio de Chávez en el eje socialista latinoamericano.

“Que haya ganado representa mayor fortaleza para el bloque de izquierda dentro de UNASUR. Pero para asumir el papel de liderazgo que, en un determinado caso, dejaría vacante el presidente venezolano Hugo Chávez, no tiene el peso ni la chequera. Tampoco la relación con Ortega, los Castro y los Kirchner que sí ha tenido Venezuela”, afirma la analista, quien opina que es el cálculo y no tanto la ideología lo que marca los pasos del economista ecuatoriano.

Por último, pendiente está la decisión de entrar a Mercosur o no. Venezuela y Bolivia ya están dentro, pero “Correa se lo está pensando todavía. No ve claro en qué beneficiaría a Ecuador. Le ataría más las manos para negociar sus acuerdos comerciales - con China por ejemplo - y además su país no exporta a esos países”, apunta Ayuso, quien tampoco ve demasiado interés del país andino por la Alianza del Pacífico. Ni por los acuerdos comerciales.

“Decidir cómo quiere insertar al país en la región - con la que comparte el difícil tema del narcotráfico, la inseguridad ciudadana y el lavado de dinero - será uno de los mayores desafíos en cuanto a sus relaciones exteriores”, concluye Ayuso, “pues dado que no se implica demasiado, el Ecuador de Correa ha ido quedándose un poco en tierra de nadie”.

Autora: Mirra Banchón
Editora: José Ospina-Valencia

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