1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

América Latina

Cooperación México-EE.UU. contra el narcotráfico: “difícil, no imposible”

México necesita la cooperación del principal mercado de drogas: EE.UU. Más allá de lo militar, faltan estrategias de desarrollo socioeconómico y debates sobre legalización de drogas y prohibición de armas, dice experto.

Presidente de EE.UU., Barack Obama, y presidente de México, Felipe Calderon, en Washington en mayo pasado

Al menos ocho víctimas fatales dejó este martes el ataque de un comando armado con cócteles Molotov en un bar del mexicano balneario de Cancún. El dueño del local se había negado a pagar la extorsión del comando de narcotraficantes, reportan medios locales. Pocas horas antes el Gobierno había anunciado “un golpe de alto impacto contra el crimen organizado”: el arresto de uno de los más violentos capos del narcotráfico en el país, Edgar Valdez Villareal, alias “La Barbie”.

En el marco de la ofensiva militar antidrogas lanzada por el presidente Felipe Calderón desde su llegada al poder en diciembre de 2006 se han capturado o abatido a tiros a otros capos en los últimos años. Pero al mismo tiempo las luchas entre carteles por el control de rutas y territorios, así como el enfrentamiento de los narcos con el ejército y la policía federal han dejado más de 28 mil muertos, muchos torturados y decapitados. Una parte de ellos son víctimas civiles de fuegos cruzados, retenes militares o falsos retenes de bandas criminales.

Esto demuestra que “no basta con la estrategia militar o medidas policiales y judiciales”, dijo a Deutsche Welle el sociólogo alemán Michael Werz, profesor adjunto de la Georgetown University en Washington. Estrategias conjuntas de cooperación y desarrollo económico y social entre México y Estados Unidos, así como asesoría internacional para el control de la corrupción y la estabilización del Estado de Derecho deberían complementar la estrategia militar –agregó el también investigador del equipo de Seguridad Nacional del Center for American Progress, desde la capital estadounidense.

La ofensiva militar capturó al capo Edgar Valdez Villareal, alias “La Barbie”

EE.UU.: destinatario de drogas y remitente de armas

Un problema esencial del conflicto mexicano es el “insaciable” mercado de drogas que representa Estados Unidos. De allí provienen las descomunales ganancias que el negocio genera, según ha aceptado en los últimos meses la administración de Barack Obama. Entre 25 mil y 40 mil millones de dólares anuales representarían la segunda fuente de ingresos de México después de la producción petrolera, asegura el investigador alemán Florian Gräfe en la web de política internacional blätter.de.

Por otra parte, alrededor del 80 por ciento de las armas automáticas contra las que se enfrentan tanto los militares como los carteles mexicanos llegan a México por contrabando desde EE.UU., “gracias a que aquí es posible adquirirlas legalmente con relativa facilidad”, señala el experto de seguridad nacional, Michael Werz. Así que también en Washington se discute sobre lo que puede hacerse más allá del llamado “Plan Mérida”, que prioriza el apoyo militar y policial al Gobierno mexicano.

Pero las guerras en Afganistán e Irak, la crisis financiera, las altas cifras de desempleo, la legislación sobre medio ambiente y la pendiente reforma migratoria, deparan ya suficientes dolores de cabeza a Barack Obama y sus partidarios. Las discusiones sobre legalización de “drogas suaves” como la marihuana en aras de debilitar el mercado ilegal, o sobre la prohibición de la venta de armas para combatir el contrabando, resultan problemáticas para muchos demócratas en los EE.UU. y chocarían con la férrea oposición y agresiones de los republicanos. De modo que “no se pueden esperar grandes cambios en los próximos dos años (antes de las próximas elecciones presidenciales)”, advirtió Werz.

Prohibición de venta de armas o legalización de "drogas suaves": temas tabú en EE.UU.

México: ¿Estado fallido?

En EE.UU. se ha llegado a afirmar que México se acerca a convertirse en un “Estado fallido”, un sistema incapaz de organizarse y regir por sí mismo, comentó Werz a Deutsche Welle. Pero un “sistema democrático estable” y “estrechos lazos comerciales con EE.UU.” salvarían al país de la comparación con la Colombia de los años ´90, que enfrentaba además a las fuerzas guerrilleras en el sur del país, enfatizó el experto. “Muchas grandes firmas estadounidenses, no sólo en el sector automovilístico y de las manufacturas, sino también empresas farmaceúticas y de alta tecnología producen e investigan hoy en México; las relaciones son tan estrechas que los EE.UU. no pueden permitir que México llegue al punto de que el Gobierno pierda el control”, agregó Werz.

Sin embargo, las pasadas elecciones regionales de julio, denominadas “narcoelecciones” por la prensa local luego de que candidatos de todos los partidos se retiraran en varias regiones ante las amenazas de muerte de bandas del crimen organizado y las denuncias de corrupción en altas esferas del sistema de justicia y el aparato militar hacen temer el colapso del Estado, aseguró Gräfer en la revista alemana de análisis político blätter.de.

México-EE.UU.: agenda combinada de política interior y exterior

"El Gobierno mexicano debe hallar un equilibrio para las medidas policiales y militares, pues la extensión del conflicto militar no es una alternativa política", indica Werz. Al menos no para México que es, junto a Costa Rica, "uno de los pocos países en América Latina donde los militares tuvieron como máximo un desempeño subordinado en la vida política durante el siglo XX”, recuerda el experto.

Inmigrantes ilegales centroamericanos, camino a EE.UU.: entre víctimas fatales del crimen organizado en México.

El Gobierno mexicano tendría la opción de abrirse a la ayuda de otras naciones y organizaciones internacionales para combatir la corrupción y el deterioro de la legalidad – “un tema problemático para México por su fuerte énfasis en la soberanía nacional”, señala el experto. Pero lo más importante, a largo plazo, es que el Estado mexicano, cuyas finanzas públicas se sostienen con una de las más bajas recaudaciones tributarias del mundo, logre organizar recursos para poner en práctica programas sociales que complementen las medidas militares y policiales.

Sin embargo, el marco de acción del Gobierno mexicano es limitado. México no puede actuar sobre el mercado de la droga, localizado fundamentalmente en los Estados Unidos. Así que el enfrentamiento al avance del narcotráfico en el país sigue dependiendo de “una agenda combinada de política interior y exterior” entre las autoridades mexicanas y estadounidenses, agregó Werz, “difícil para ambos gobiernos, pero no imposible”.

Autora: Rosa Muñoz Lima

Editor: Pablo Kummetz

DW.DE