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Economía

BRIC: ¿los Estados de la futura elite económica mundial?

Culturalmente, Brasil, Rusia, India y China, los países del BRIC que se reúnen este jueves en su segunda cumbre oficial, son muy diferentes. Pero, económicamente, los une el calificativo de mercados emergentes.

Brasil, Rusia, India y China, BRIC.

A finales de 2008, la crisis financiera internacional hizo acto de presencia y provocó que el rápido crecimiento de países como Brasil y Rusia se contrajera en más de un 3 %. La necesidad de organizar un primer encuentro de los Estados que forman el BRIC quedó patente, y éste tuvo lugar en junio de 2009 en la ciudad rusa de Ekaterimburgo. Sólo conjuntamente se puede evitar la recesión, fue el eslogan aquellos días. El llamado a los países en vías de desarrollo a apoyarse mutuamente estaba servido.

Unidos: primera cumbre del BRIC en Ekaterimburgo, Rusia.

Casi la mitad de la población mundial vive en los cuatro Estados del BRIC y estos producen el 10% del Producto Interior Bruto del planeta. El título BRIC lo estableció en 2003 el economista Jim O'Neill al pronosticar en un informe que, en 2050, los países que aportan sus iniciales al nombre habrían superado a economías como la alemana, británica y francesa y compondrían, junto con Estados Unidos y Japón, la cúpula económica internacional. La teoría no es improbable, si se compara un crecimiento anual que alcanza el 10% en estos "países emergentes" con el 2% que se registra en la Unión Europea.

En cualquier caso, y sea cual sea el nombre que se decida darles, lo cierto es que este grupo de países se ha consolidado como uno de los nuevos actores en este inicio del siglo XXI, y podría demostrar ser decisivo a lo largo las próximas décadas. Confianza en sí mismos no les falta: durante la cumbre de 2009, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, dijo de la ciudad anfitriona que esos días se convertía en "el epicentro de la política internacional". Y seguramente, un ambiente similar reine en Brasilia, donde el 15 de abril de 2010 da comienzo la segunda reunión oficial del BRIC.

Potencial para desplazar a parte del G7

Mapa de los países del BRIC.

La euforia con la que se presenta el BRIC no es de extrañar: 15 % de la producción mundial corre a cuenta del club de los cuatro, así como el 13 % del comercio internacional; y en sus arcas se acumula el 40% de las reservas de divisas de todo el planeta.

"Sin lugar a dudas", contesta Norbert Walter a la pregunta de si el BRIC podría suponer un factor de desequilibro en el actual orden económico del mundo, "en lo que al comercio y las inversiones se refiere, el peso de estos países va a hacerse aún más notable", asegura el economista alemán y asesor del Deutsche Bank. "Durante los próximos cinco años", prosigue Walter, "los estadounidenses y los europeos van a estar ocupados aplicando las correcciones necesarias a sus sistemas. La prioridad aquí es que la estructura económica vuelva a funcionar y el endeudamiento se reduzca, lo que con toda probabilidad impulsará el crecimiento relativo de los países emergentes".

Entretanto, Jim O'Neill ha corregido su pronóstico: los Estados del BRIC no desplazarán de la cima económica a parte del G7 hasta 2050, sino en los próximos 20 años. Walter, sin embargo, no comparte todo el optimismo de su colega británico. "yo creo que sólo la India y China cuentan con el dinamismo económico necesario. Ambos mantendrán su cuota de crecimiento en el 7 % durante los cinco años que están por venir y eso les permitirá, evidentemente, obtener un puesto en primera fila".

Crecimiento económico de los países del BRIC en comparación con EE.UU. y la zona euro.

A Brasil y Rusia les falta dinamismo económico

Aunque también China y la India se estén viendo afectados por la crisis, en el futuro cercano de ambos Estados Walter sigue viendo buenas cifras de desarrollo económico. Para Rusia y Brasil, no obstante, las cosas no se presentan tan halagüeñas, opina el experto.

"Los rusos dependen demasiado de la demanda de gas, crudo y metales, de los que disponen en grandes cantidades", analiza Walter, "ésta ha visto reducidos tanto su cuantía como su precio, y eso ha enturbiado las perspectivas económicas del país. Creo que los rusos van a recuperarse, pero sólo como proveedores de materias primas. Su economía no presenta el dinamismo de la china o la india".

Tampoco para Brasil encuentra Walter un lugar entre la futura elite económica mundial. Aunque el país sudamericano ha superado la crisis con un escaso 0,2 % de caída en su crecimiento- principalmente gracias a la actividad en su mercado interior-, el consumo por sí solo no logrará dotar a la economía brasileña de la agilidad requerida, considera el alemán. Para ello, son demasiado pocos los sectores arrojan beneficios.

"Brasil podría crecer tanto como China o India, pero por algún motivo no consigue crear e implantar la infraestructura necesaria ni tampoco reformar el sistema feudal que rige la propiedad de la tierra", explica Walter, "eso hace que el país no explote más que dos tercios de su verdadero potencial, quizás incluso menos. Y no parece que se estén aplicando medidas sistemáticas para cambiar esta situación".

Autor: Henrik Böhme/ Luna Bolívar

Editor: Pablo Kummetz

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