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El Mundo

Aplazan declaración de médico español acusado de dopaje

Jueza aplazó hasta este martes 29 la declaración del polémico médico español Eufemiano Fuentes, principal acusado en caso de dopaje en cicilismo y otras disciplinas.

Eufemiano Fuentes

Eufemiano Fuentes

Decenas de periodistas de medios de todo el mundo esperaban escuchar este lunes al presunto cerebro de una de las mayores tramas de doping descubiertas hasta ahora, en la que más de 50 ciclistas se vieron salpicados por la sospecha.

Sin embargo, los preliminares del juicio (que se realizaron a puerta cerrada) se extendieron durante toda la jornada, por lo que la magistrada de la causa, Julia Patricia Santamaría, decidió postergar la declaración de Fuentes.

El testimonio del médico de 57 años abrirá la sesión este martes. Luego le seguirán los otros cuatro acusados: los directores deportivos Ignacio Labarta, Manolo Saiz y Vicente Belda, y la doctora Yolanda Fuentes, hermana de Eufemiano. "Ya estamos aquí. Otra vez", dijo un Fuentes en apariencia tranquilo antes de entrar a la sala de vistas. "España está perdiendo mucho dinero teniéndome a mí aquí", añadió en tono irónico.

"Yo trabajo en una clínica pública pagada por el Estado. No me parece bien en un momento de crisis. Mis pacientes me echan de menos", agregó Fuentes, que ejerce como médico de familia en las Islas Canarias, de donde es oriundo.

El escándalo de la Operación Puerto estalló en mayo de 2006, cuando la Guardia Civil española (policía militarizada) descubrió en una redada en varios pisos de Madrid, Zaragoza y El Escorial centenares de bolsas de sangre identificadas con nombres en clave y numerosos productos dopantes.

Fuentes fue detenido junto a su socio, el hematólogo José Luis Merino Batres, quien fue eximido la pasada semana del juicio por padecer Alzheimer. En los últimos seis años, sin embargo, el caso fue

archivado y reabierto en dos ocasiones.

Los acusados se enfrentan a penas de dos años de prisión e inhabilitación profesional por delitos contra la salud, no por doping, pues la ley que pena el tráfico y administración de sustancias dopantes no entró en vigor hasta finales de 2006.

Por eso, muchos expertos son escépticos respecto a una sentencia condenatoria, pues la defensa se centrará en demostrar que los acusados nunca pusieron en riesgo la salud de sus clientes o subordinados.

jov (dpa, afp)