Suecia vive el sueño de una boda real
El sí y el beso
Tras dar el sí, la pareja se besa ante la mirada enternecida de los ciudadanos. Magdalena y O'Neill viven hasta ahora en Nueva York y seguirán viviendo allá, donde la princesa trabaja en una ONG para niños fundada por su madre. Magdalena dejó Suecia cuando su anterior novio, el de toda la vida, le fue infiel.